Esta mañana he tenido una entretenida charla con David Boronat, de la empresa Multiplica, en el marco del evento Practitioner Web Analytics organizado por Jaume Clotet (Alt64). El tema: Cómo mejorar la Conversión.
Como me he dado cuenta de que no me ha dado tiempo a profundizar en nada (aunque me alegra haberlo tocado todo), se me ocurre desglosarlo un poco, tratarlo en profundidad y ponerlo a disposición del interesado. Como esto va a dar para mucho y estoy cansado (en el avión de regreso), hoy me limito a cubrir la primera gran cuestión:
¿De qué estamos hablando?: ¿Qué es Conversión?
Para empezar, reconozco que la palabra carece de sustento etimológico, pero estando ya acostumbrado a tanto anglicismo malamente importado me he vuelto un tanto indolente en este frente.
Como era de esperar, el inglés “Conversion” resulta, en este contexto, igualmente impuro en su lengua de origen. Como se puede ver en Wikipedia o la Enciclopedia Británica, “Conversion” puede significar conversión de medidas, adopción de creencia religiosa o posesión no autorizada de la propiedad ajena, pero la única entrada (sólo en Wikipedia) que relaciona el concepto con Internet Marketing data de Noviembre de 2007 y no está aún respaldada por referencia alguna.
Por supuesto, todo lo que viene de Estados Unidos arrastra siempre una aureola de frescor y espíritu “cowboy”. Y aquí estamos, usando “Conversion” en Online Marketing (o, por extensión, Marketing a secas). Como en su día nos tocó usar más sorprendentes palabras-crimen y gemas de la descontextualización del pelo de “Ecosystem” (gran buzzword del 2007), “Leverage”, “Engagement” (con permiso de Peterson), “Persuasion” (con permiso de Eisenberg), “Evangelist” (con la venia de Avinash :)… o dolorosas traducciones como “Autenticar”, “Loguearse” y “Taguear”.
Vale.
¿Y qué significado encierra el concepto?
Conversión es una fórmula para estimar el coeficiente de tráfico (hablemos de “Ratio/Razón de Conversión”) encontrado entre dos diferentes hitos: Entrada/cualificación y Salida/conversión.
Desglosemos:
¿Qué es “tráfico”?
Se nos presentan dos alternativas a la hora de hablar de tráfico. Obviamente, debemos ir más allá de páginas vistas porque tratamos de hitos cumplidos en una o varias “sesiones”, y cada hito estará representado por una página vista o su equivalente modular en un entorno “web 2.0”. La gran pregunta está en si hacemos uso de Visitantes (únicos para el período escogido) o Visitas.
Y aquí tenemos que retrotraernos un poco a la reciente historia de la Analítica Web.
Aunque ignoro quién fue el primero en usar el concepto, yo se lo escuché por primera vez a Jim Novo, padre de muchas de las ideas esgrimidas y llevadas a más maduros extremos por Avinash. Jim Novo viene del mundo del “Teleshopping” y ya se había vuelto un experto en estudiar segmentos de telespectadores y tendencias de compra mucho antes de que nadie pudiera poner algo a la venta en Internet.
El caso es que Jim Novo nos habla de Visitantes. Porque piensa en individuos. Y porque viene de un mundo en el que sólo existe el individuo.
En su línea va también Bryan Eisenberg. Bryan es experto en análisis heurístico/cualitativo y esto transpira: Nos habla de Visitantes con independencia de las circunstancias (”Call to Action”).
Ha tenido que ser Peterson el único que haga la distinción entre Conversión de Visitantes y Conversión de Visitas (“Website Measurement Hacks”).
La distinción es clave:
En lo que a precisión respecta, Visita será siempre más fiable que Visitante, puesto que podemos obtener información con el mero uso de cookies de sesión (no persistentes) o direcciones IP (en su caso extremo) y no dependemos del porcentaje de visitantes que borran sus cookies o, de usar IPs-, no las aceptan.
Además, podríamos no encontrar valor en las cifras de Conversión de Visitante Unico (para el periodo seleccionado) si no hablamos de entornos en los que la consecución de hito de materialización de nuestro objetivo se prolonga más allá de una visita (compra de coche, contratación de hipoteca, alcanzar un nivel deseado de completitud de perfil en red social, etc.).
Vale.
¿Y por qué “entre dos hitos”?
Esto es lo más importante: El utilizar como denominador el volumen total de visitas o visitantes traerá como consecuencia una distorsión de nuestra perspectiva, porque es obvio que no todo el que entra en nuestra web viene con la intención de cumplir nuestro objetivo final (comprar, registrarse, etc.). Aquí me retrotraigo a un artículo de Avinash (”Stop Obsessing about Conversion Rate”) en el que nos recordaba que el “Ratio de Conversión” estaba sobrevalorado porque está desvinculado de la tarea primaria que el usuario tiene en mente.
Es por esto que utilizamos lo que llamamos “Cualificación”. La cualificación representa el filtro previo que nos permite distinguir a cada visita/visitante en función de su intención declarada o inferida. Representa, por tanto, una manifestación de interés. ¿Ejemplos de Cualificación?
- Visualización de producto en E-Commerce
- Comienzo de proceso de autoayuda en Banca
- Búsqueda de vuelo o habitaciones en Turismo
Bien, con esto hemos cubierto el primer escollo. Ya sabemos cómo medir Conversión. Pero el problema no ha hecho más que empezar. ¿Cómo mejoramos esta cifra? ¿Qué impacto tendrá sobre nuestro negocio?
Y esto sí que lo dejo para otro día (¿otro vuelo? 