cubierta superior decorativa

Todos de Incógnito. ¿Y mis cookies?

PrivacySe acabó el verano.

Y con la vuelta al cole nos han puesto nuevos deberes.

Resulta que se ha terminado la limitada tranquilidad que nos ofrecía recientemente el otrora tortuoso mundo de los navegadores.

Atención a las noticias:

Llega Internet Explorer 8

Internet Explorer 8

IE8 incluye dos simpáticas funcionalidades:

InPrivate Browsing (ya llamado “Porn mode” en los círculos más selectos), InPrivate Blocking (otra joya que se ha tachado erróneamente de “Ad Blocker” y ahora pasamos a explicar) e InPrivate Subscriptions (permitiendo al operador de cada web someterse voluntariamente a InPrivate Blocking con una serie de parámetros de bloqueo configurados de antemano para el usuario).

Sale Google Chrome

Chrome Logo

Como era de esperar, rodeado de tremenda expectación y todo tipo de cábalas, pero finalmente incorporando la funcionalidad que hoy nos atañe: Incognito Mode (para navegar pasando desapercibidos), además de:

- Motor de JavaScript v8 (atención a esto, que exige varios post exclusivamente dedicados a sus implicaciones)
- Pestañas dinámicas (multiproceso)

¿Y Qué?

Empezaré resumiendo lo obvio: Se trata de funcionalidades que garantizan nuestro control sobre nuestros datos y la forma en la que cada web registra nuestros movimientos.

Por supuesto, hace años que podemos adecuar nuestros navegadores para garantizar un nivel de privacidad (bien haciendo uso de sus propios parámetros de configuración, o bien incorporando elementos complementarios -”plug-ins”- como el de VMWare).

Pero cuando hablamos de estas funcionalidades no lo hacemos por su novedosa aportación al estado de la ciencia, sino porque suponen ayudas hasta ahora inexistentes al usuario medio de Internet. El usuario que nunca ha sabido que podía hacer algo parecido porque jamás ha encontrado un “botón” semejante con tan claro propósito.

Y ese usuario medio nos da de comer. Con lo que estudiemos el impacto que estas funcionalidades tendrán sobre nuestras actividades de medición.

InPrivate Browsing y modo Incógnito

InPrivate Browsing e Incognito Mode tiene el siguiente efecto sobre la navegación:

  • COOKIES: No se almacenan nuevas cookies, que pasan a ser cookies “de sesión” (morirán al cerrarse el navegador), todas las ya existentes siguen estando disponibles para lectura (por parte de la web que las haya servido originalmente).
  • HISTORIAL: No habrá nuevas entradas.
  • CACHÉ: Las nuevas entradas (ocurridas durante la navegación InPrivate únicamente) serán eliminadas al cerrarse el navegador.
  • FORMULARIOS: No se recordará la información introducida (también aplicable a cajas de búsqueda).
  • VÍNCULOS (Links): No se recordarán los ya utilizados.

Google Chrome
Como elementos diferenciales, Incognito Mode tiene el simpático añadido de un espía en gabardina supervisando el proceso desde la esquina superior izquierda de la pantalla.

Ciertamente nada nuevo. Firefox 3, Opera y Safari ya nos permiten hacer esto mediante la personalización manual del entorno, si bien resulta bastante más tedioso su proceso de activación/desactivación en función de las webs a navegar. Es por esto que la propia disponibilidad de una opción “Private Browsing” ha estado a punto de ver la luz en la primera versión de Firefox 3 y se vaticina su próxima incorporación.

Lo que pasa es que ahora se van a usar al otro lado de esa puerta insonorizada que separa a los departamento de sistemas o desarrollo del resto de los mortales. Porque ahora nos lo han puesto “a huevo”.

¿Por qué nos afecta?

Para empezar, porque, si no se guarda nuestra cookie, nuestros visitantes serán siempre considerados como nuevos. No tendremos problemas para asociar páginas y referentes a una misma visita (la cookie se mantiene durante la sesión), pero sí que sacrificaremos nuestro historial de visitante. ¿Cómo entonces vamos a atribuir méritos” a una u otra campaña contra la conversión de visitantes en clientes?Nos afecta.

¿Qué hacemos?

1. Confiar en que poca gente estará dispuesta a hacer uso de esta funcionalidad en la mayoría de nuestras webs, por el trabajo y esfuerzo de memoria (o pago) adicionales que supondrían para el usuario final. Algo que no ayuda es la funcionalidad de IE8 (Favorite Websites) que permitirá al usuario excluir sus webs preferidas de la ducha de amnesia con que se verán “purificados” sus paseos por la web.

2. Asumir que habrá quien lo use, con lo que aumentará indudablemente nuestro margen de error sobre las cifras de visitantes únicos.

3. Recordar al usuario en nuestras políticas de privacidad cual es el sentido de nuestras labores de recogida de datos, hasta donde llegan y cuándo terminan, qué ventajas aportan al usuario y qué puede hacer éste último para escoger a su antojo el equilibrio entre privacidad y prestaciones que mejor le convenga. Esto es, cumplir con la legislación de protección de datos personales.

4. Adherirnos a estándares para el respeto a la privacidad del usuario (P3P, sin ir más lejos).

InPrivate Blocking

InPrivate Blocking (IE8) es más interesante aún si cabe. Pero no se trata de un bloqueador de anuncios (”Ad Blocker”), sino de un neutralizador de los sistemas de seguimiento usados por las redes de despliegue de dichos anuncios, destinado a evitar que una tercera parte acumule demasiada información sobre el usuario a partir de múltiples webs independientes entre sí pero cuyos espacios son gestionados por el mismo operador (a todos nos viene a la cabeza DoubleClick, pero su alcance es mucho mayor).

Trabajando sobre la base de que un elevado volumen de actividades de online marketing hacen uso de “huellas” de seguimiento análogas a las usadas por nuestra herramientas de analítica (y consistentes en imágenes transparentes, archivos JavaScript -.js- y cookies), esta funcionalidad permite al usuario poner un freno al nivel de conocimiento que sobre sí mismo atesora una red determinada u operador.

Esto es, InPrivate Blocking está pensado para frenar el seguimiento “de tercera parte”, representado por todo elemento (imagen, archivo .js o cookie) servido por una web pero alojado en un servidor ajeno. Y el problema es que esto se extiende a vídeos alojados en YouTube o imágenes colgadas en Flickr.

Y funciona de forma muy curiosa: Una vez escogida esta funcionalidad, Internet Explorer 8 bloqueará automáticamente los archivos provenientes de aquellos operadores (o redes) que hayan superado el umbral de memorización de 10 webs visitadas por el usuario.

Esta funcionalidad permite además al usuario seleccionar individualmente los archivos que desea bloquear.

¿Por qué nos afecta?

Pues porque hay quien aún hace uso de sistemas de seguimiento “de tercera parte”. Por ejemplo: Sirviendo cookies desde un dominio diferente al propio (típicamente asociado al prestador del servicio de Analítica Web).

¿Qué hacemos?

1. Por supuesto, si estamos usando cookies de tercera parte, ya podemos ir cambiándolas a cookies de primera parte, porque el artículo de mi compañero Juan Ramón (¿Necesito usar cookies de primera?) está a punto de quedarse obsoleto :)

Esto es algo que ya podemos hacer perfectamente bien con las principales herramientas de Analítica Web.

2. De estar obligados a utilizar cookies de tercera parte, cruzar los dedos para que sea poca la gente que decida hacer uso de esta funcionalidad, por la perdida de comodidad y servicios complementarios que esto representará para el usuario (dado que una multitud de prestadores de prácticos servicios tienen en este seguimiento uno de los pilares de su viabilidad económica).

En definitiva

Nuestro trabajo se ha vuelto más difícil (¿interesante?) una vez más, pero aquí viene la buena noticia:

Con estas funcionalidades gana el usuario, que hará más cosas porque perderá el miedo que ha motivado estas iniciativas.

Un usuario en control es además un usuario informado, que poco a poco va descubriendo el valor de “enseñarnos una pierna” a cambio de un cómodo nivel de personalización, servicios gratuitos o tremendos ahorros de tiempo y publicidad irrelevante.

Y esto sólo puede contribuir al avance inexorable de Internet como medio de despliegue de contenidos, servicios, aplicaciones y negocios. ¿Acaso no es ésta una buenísima noticia?

Pues ahora, manos a la obra: ¡Adaptemos esas Cookies y Políticas de Privacidad!


Añade un comentario

Tu email nunca será publicado o compartido.

Los campos obligatorios estan identificados con *

Las URLs introducidas en el formulario no aparecerán en el comentario.

*
*